• 15 mayo, 2021

Corrientes judaizantes en el Evangelismo

Abr 10, 2021

Cuando no le faltan problemas al Evangelismo de nuestros días, se está dando una fuerte tendencia judaizante, que ha irrumpido desde los Estados Unidos, con alcance global.
Conviene aclarar desde el principio, que este artículo no pretende plantear un análisis teológico del fenómeno; proponemos-desde una perspectiva bíblica- la búsqueda de discernimiento y hasta de sentido comúnsobre los postulados y acciones de esta corriente. Una toma de conciencia que movilice al lector a ir a las escrituras con el más ardiente espíritu de Berea y saque sus propias conclusiones, según el ejercicio racional y la renovación del entendimiento que propone Pablo en Romanos 12:1-2.

¿QUÉ SON LOS JUDAIZANTES?

Si bien no hay uniformidad entre los judaizantes, podríamos dividir sus avances en temas doctrinales y rituales y en la introducción del pro-sionismo, de cometido claramente político/ideológico.

En cuanto a lo primero, según puede comprobarse en múltiples redes y plataformas:

• Proponen el regreso a la liturgia hebrea mediante el uso de vestimentas rituales entre los sacerdotes, cuerpos de danzas y otros ministradores; llaman rabinos a los líderes y sinagogas a los templos.
• Alaban en hebreo y usan música ritual hebrea para las danzas.
• Adoptan objetos ceremoniales hebreos como la menorá (candelabro desiete brazos), el rollo de la Torá y el shofar (cuerno de carnero).
• Los hombres utilizan la kipá (gorra ritual), el talit (manto de oraciones) y el talitkatán (ropa interior sin mangas); en las puertas de sus casas usan lamezuzá(rectángulo con pergamino).
• Observan el Shabat y festividades judías (YomKippur, RoshAshaná, Janucá, Shavuot, Pesaj, Purim y Sucot), además de día de la Independencia de Israel y el día de la reunificación de Jerusalén.
• Incorporan la alimentación kosher y la gastronomía tradicional hebrea.
• Celebranel Bar y BatMitzvá(salida de la infancia y comienzo de la observancia de la Torá) y los rituales tradicionales hebreos en las bodas.
• Estudian literatura rabínica extra-bíblica como el Talmud, la Cabalá (o Cábala), la Gematría (valor numérico de las palabras) y otros contenidos místicos y esotéricos.
• Estimulan el uso de nombres hebreos entre los creyentes; la adopción de términos hebreos para el vocabulario diario y la búsqueda obsesiva de raíces familiares hebreas.
• Recurren a la psicología como herramienta de ministración y consejería.
• Inducen al rompimiento familiar o con los demás hermanos y asambleas, repudiando a los que no comparten sus premisas.
• Están comenzando a practicar la circuncisión.
• Algunos han ido mucho más lejos: la Iglesia Universal del Reino del magnate Edir Macedo, por ejemplo, tiene en Sao Pablo una réplica del templo de Salomón donde, desde 2014, realizan elaborados ritos alrededor de un arca del pacto.
En cuanto a los compromisos con Israel como nación, los judaizantes promueven:
• La adhesióna la agenda sionista (lucha por el estado judío independiente).
• Ignorar los derechos de los pueblos nativos en Israel y Palestina.
• La visita a Israel bajo la figura de turismo solidario.
• La incorporación activa a las luchas militares y diplomáticas del Estado de Israel.
• Apoyar toda postura de la política exterior de EE.UU. en el Medio Oriente.
• Apoyo a los programas que alientan a los judíos de todo el mundo a emigrar a Israel, más la adopción y financiamiento de asentamientos israelíes ilegales en territorio palestino.
• Acompañar las recaudaciones para la nación y pueblo de Israel mediante más de 200 entidades que son parte del lobby sionista internacional como Cristianos Unidos por Israel, Amigos Cristianos de Israel, Amigos Cristianos de Comunidades Israelíes, Hijas de Sión, Sionismo Cristiano; Centro para el Entendimiento y la Cooperación Judeo-Cristiana; Cristianos Unidos por Israel, Cristianos por una Jerusalén Unida, Puentes de Paz y Un Día de Alabanza, todas con sede en los Estados Unidos.
• Integración a la Embajada Cristiana Internacional en Jerusalén mediante delegaciones.
• Adopción la bandera de Israel en las asambleas.
• Adhesión pública y activa al YomHashoah, jornada de recordación anual de las víctimas del Holocausto, que es feriado en Israel.

El lazo del diablo.
El sionismo cristiano, es un movimiento surgido en el seno del cristianismoevangélico, que apoya la idea de un hogar nacional para los judíos desde antes de 1948.
Los sionistas cristianos creen en la centralidad de Israel y proclaman, no solo que todo acto ejecutado por Israel está orquestado por Dios y debería ser comprendido, apoyado e inclusoaplaudido, sino que los judíos liderarán todos los procesos políticos, sociales y económicos del mundo y harán caer bendición divina sobre las naciones, en la medida en que éstas reconozcan y respondan a lo que Dios obre en y a través de Israel.

El sionismo cristiano postula teológicamente que:

• Los judíos continúan siendo el único pueblo elegido de Dios.
• Que las promesas hechas por Dios a Israel como nación no caducan durante la existencia de la tierra.
• Que tienen derecho divino sobre la tierra de Oriente Medio.
• Que Jerusalén es la capital exclusiva de los judíos.
• Que el templo judío debe ser reconstruido.
• Que los árabes, como enemigos irreconciliables del pueblo de Dios, deben ser eliminados.
• Que el fin del mundo está próximo y solo los cristianos que apoyen a Israel sobrevivirán.
Se calcula que, solo en los Estados Unidos, existen 70 millones de sionistas cristianos y 80.000 pastores sionistas, cuyas ideas son diseminadas por 1.000 emisoras cristianas de radio y 100 cadenas cristianas de televisión, como parte de lo que se conoce como el Cinturón Bíblico Estadounidense y el Cinturón de Seguridad de Israel; coalición dirigida por una facción dominante del Partido Republicano.

El sionismo cristiano es esencialmente el apoyo cristiano al sionismo, que es un sistema político basado en la exclusividad étnica judía dándoles derechos políticos preferenciales que se les niegan a los palestinos. Las propias Naciones Unidas han definido al sionismo como una forma de racismo y de apartheid. Sin embargo, el mensaje esencial de los sionistas cristianos es que todo acto y postura adoptados por Israel provienen de Dios.

Las recaudaciones del movimiento, solo para su funcionamiento, alcanzan cifras por encima de los 300 millones de dólares anuales. Esto no incluye los enormes aportes privados y estatales en forma de empréstitos, subvenciones, subsidios y todo tipo de asistencia militar, tecnológica, humanitaria, solidaria y educativa para el Estado de Israel y centenares de instituciones públicas yparticulares de ese país, cuya cifra final es desconocida.

Las distancias insalvables.
Disponemos entonces de una mirada sobre la dimensión del problema, para abordar el enfoque que más nos interesa: el espiritual.
Hay sobradas razones bíblicas que impiden una asociación doctrinal con las creencias hebreas y todas son insalvables.
• Los hebreos niegan que Jesucristo sea el Mesías. Siguen considerándolo un usurpador y un farsante. Lo repudian públicamente con la misma intensidad de hace dos milenios, mientras siguen esperando el mesías.
• Niegan que Isaías 53 describa a Jesucristo.
• Niegan que el Nuevo Testamento sea de inspiración divina. Lo consideran hereje y lo desechan.
• No creen en un Dios trino. Lo consideran una herejía y se burlan de su inconsistencia teológica.
• Viven bajo la Ley, mientras el cristianismo vive bajo la Gracia.

Si bien debemos respetar a los judíos, en nuestra condición de injertos silvestres en el tronco del pueblo original y copartícipes de su raíz, estamos muy lejos de aceptar o querer compartir el destino que eligieron, como producto de su corazón endurecido “…Dios les dio espíritu de estupor, ojos para no ver Y oídos para no oír, hasta el día de hoy” (Romanos 11:8).

Gracias a su transgresión y para provocarles celos, vino la salvación para nosotros, por lo que no tenemos razón para el rechazo ni la jactancia; pero tampoco debemos compartir el precio de su auto-exclusión. El mismo Dios compasivo y largo en paciencia tratará con ellos.
No es tan difícil de entender todo el desarrollo de Pablo en Romanos 11, sobre la sabiduría del plan de Dios y su misericordia, alcanzando tanto a gentiles como al remanente de Israel.

Debemos respetar al pueblo hebreo y a la nación de Israel del mismo modo que a cualquier otro pueblo o nación, para no terminar enredados en luchas de intereses que nada tienen que ver con nuestra Gran Comisión. El cristiano no le debe ninguna reverencia al pueblo hebreo y, menos, a la nación de Israel. Los verdaderos creyentes somos nación santa nacida de la Gracia, del nuevo pacto, no dependiente de la Ley.

Que los cristianos evangélicosamemos al pueblo judío y oremos por él, tampoco significa que representenuna referencia espiritual. Es un error suponer que todas las decisiones políticas del actual Estado de Israel sean correctas. Eso es cegarnos a la realidad de que los judíos también son seres humanos caídos y que están muertos espiritualmente, en tanto no reconozcan a Jesús como su Salvador y lo sigan.

Sin embargo, se oye que todos los judíos serán salvos por el simple hecho de ser judíos y pertenecer al linaje escogido, por lo que deberíamos seguirlos e imitarlos. Ese es un grave error doctrinal y un engaño.
Un problema con historia.

La tentación de judaizar no es nueva, proviene de tiempos bíblicos, cuando algunos infiltrados pretendieron introducir en las primeras congregaciones cristianas rituales y costumbres judías como la circuncisión, las regulaciones dietéticas, la observancia de días sagrados y mucho más. El judío Pablo tuvo que enfrentarse con ella en pleno proceso de expansión del cristianismo y defendió a la naciente iglesia gentil de ese peligro espiritual a través de su carta a los Gálatas.

Lamentablemente, el problema ha resurgido en estos postreros días con una corriente que –sutilmente- estáinoculandoelcredo de que el pueblo de Dios ha perdido sus “raíces hebreas” y que es necesario recobrarlas.
Este germen no procede de judíos mesiánicos o convertidos al cristianismo, sino más bien–como ya dijimos- de los intereses políticos, diplomáticos e ideológicos de la ultraderecha norteamericana, profundamente enquistada en la mayoría de las denominaciones evangélicas de ese país y con fuertes compromisos históricos de acompañamiento al movimiento sionista. La sagaz fachada para sus propósitos geopolíticos, es instalarse en las asambleas mediante acciones judaizantes. Y lo están logrando a escala global.

Nuestro Señor Jesucristo se opone a tales tendencias. En Apocalipsis 3:9 aseguró a los gentiles de la iglesia de Filadelfia, que le seguían según las decisiones del Concilio de Jerusalén (que se opuso a los planes de judaizar la iglesia en Hechos 15 y Gálatas 2), que ellos hacían lo correcto y que serían final y públicamente aprobados por Él: “…He aquí, yo entrego de la sinagoga de Satanás a los que se dicen ser judíos y no lo son, sino que mienten; he aquí, yo haré que vengan y se postren a tus pies, y reconozcan que yo te he amado”. Está claro que Jesucristo se está dirigiendo a uno de los modelos de asamblea para los últimos días.

Nuestro Señorno nos ha llamado a ser judíos ni espera que la iglesia lo sea. En la dispensación de la Gracia, ser judío o no serlo es irrelevante para la salvación (Hechos 13:47-52; Romanos 9:23-33).

El derramamiento del Espíritu Santo el día de Pentecostés, terminó provocando el celo de los líderes y dio lugar a la persecución de los primeros cristianos. Es lo que surge en los primeros diez capítulos del libro de los Hechos, hasta que la llegada del Evangelio a Jerusalén, Judea y Samaria reveló el carácter inclusivo de la iglesia.

Este hecho glorioso de la misericordia de Dios,recibió el esfuerzo ininterrumpido de los judíos para introducir conceptos propios de su religión en la doctrina cristiana. Se conjuraron para hacerlos volver a la religión ancestral o exterminarlos.

Por eso el apóstol Pablo, judío de pedigrí, se ocupó deenseñar con todo denuedo a los nuevos creyentes que todas las cosas pertenecientes a la ley judía y su liturgia eran apenas la sombra de Cristo y que, con la llegada del Mesías, todas aquellas prácticas y creencias eran cosa del pasado en Hebreos 8:5; 9:23-24 y 10:1; Colosenses 2:8, 17-18 y 20; 2 Corintios 5:17; Gálatas 4:3-9 y otros.

Por lo tanto, ¿cuál es el afán de revivir lo muerto y abolido bajo el Nuevo Pacto? Debiéramos tener cuidado con estas imitaciones forzadas, fruto de la ignorancia, el extravío o la malicia. No vaya a ser que terminemos presentando fuego extraño en la adoración a nuestro Dios, que no es un dios tribal judío, sino el Dios de toda la tierra, de todas las naciones y de todos los tiempos (Salmo 24:1).Bendito sea su Nombre. Amén.
C.C.