• 25 febrero, 2021

Elecciones internas del Justicialismo en el Chaco

Ene 19, 2021

por Nallip A. Salomon – Los peronistas del Chaco tendríamos que estar votando este año para elegir nuestras autoridades partidarias.

Nuevamente se busca una “unidad forzada” entre cuatro paredes y a espaldas de los afiliados peronistas.

Y digo forzada, porque la mejor manera de evitar una elección es desfinanciar a la Junta Electoral Partidaria, para que no pueda comprar ni una resma de papel A4.

Es hora de identificar a los responsables:

Al gobernador de la provincia, Jorge Capitanich, al actual presidente del partido, Domingo Peppo, y al presidente del congreso partidario, Gustavo Martínez.

En nuestra querida provincia del Chaco, desde 2007 los afiliados no tenemos la posibilidad de elegir mediante el voto a nuestros representantes partidarios provinciales.

Desde esa fecha, mediante decisiones ilegales e ilegítimas, se prorrogaron en varias oportunidades los mandatos partidarios, y en otros casos, por reformas amañadas de nuestra Carta Orgánica (exigiendo el 10% de los avales para presentar una lista), se forzaba a una “unidad”, entre los de siempre, dejando sin participar al resto.

Hoy la excusa es la pandemia, pero los viejos fundamentos (para la tribuna) salieron a flote nuevamente:

“No es tiempo de andar con internas, queremos la unidad”

Con todo respeto a los compañeros conductores:

No entiendo por qué la conducción insiste que ni ahora, ni en los últimos doce años, es tiempo de elegir democráticamente a nuestras autoridades.

¿Cuándo va a ser el tiempo?

No quiero pensar que tampoco va a haber tiempo para la elección interna de diputados nacionales y provinciales.

Hace más de 70 años Juan D. Perón nos decía: “La destrucción de todos los partidos en la historia política de la República Argentina obedeció exclusivamente a que sus conductores no tuvieron una unidad de concepción y las fuerzas que organizaron no contaron con una unidad de acción.”

Hoy no existe unidad de concepción, porque algunos grupos de infiltrados pretenden destruir nuestra doctrina para cambiarla por un marxismo disfrazado de “progresismo de izquierda”.
Tampoco existe unidad de acción, porque impera la anarquía y desorganización en las filas de los militantes peronistas.

Y esta anarquía no es casual, fue creada exprofeso.

Otro fundamento que esgrimen los autores de esta “unidad forzada” es:

“No vale la pena ir a elecciones para que voten 50 gatos locos. Va a ser una vergüenza que vayan tan pocos a votar.”

Con todo respeto a los compañeros conductores:

El voto del afiliado justicialista es un voto calificado.

Está calificado por la afiliación, por eso no puede compararse la cantidad de votos de una elección general, con la calidad del voto calificado del afiliado a un partido político, cualquiera sea éste.

Si seguimos el criterio de la actual conducción, el presidente del colegio de abogados, el de contadores, el rector de cualquier universidad, las autoridades de los clubes deportivos, ninguno de ellos tendría legitimidad, porque llegaron a esa responsabilidad de conducción con pocos votos comparados con los de una elección general.

También se escucha como fundamento:

“Con los líos que hay, a nadie le interesa una elección interna de un partido político”

Con todo respeto a los compañeros conductores:

A la Constitución Nacional y Provincial le interesa, a la Ley de partidos Políticos le interesa, a nuestra Carta Orgánica le interesa, a la Justicia Federal con competencia electoral le interesa, y por sobre todo a los integrantes de las más de 300 agrupaciones internas existentes en la provincia que quieren competir lealmente por la responsabilidad de representar a los afiliados justicialistas de sus pueblos, les interesa.

¿Por qué tanto enojo en la militancia?

Muy simple: Porque no tiene participación política. Los llaman para trabajar en las elecciones, y después se olvidan de ellos.

Es bueno recordar que la Fidelidad es incondicional, porque se basa en el amor, y depende de uno mismo.

Pero la lealtad no es incondicional.

La lealtad se basa en la participación, en sentirse parte de algo mucho más grande que uno mismo, y depende de uno mismo, pero también de la habilidad e inteligencia del conductor de hacer partícipe de su causa a los que lo siguen.

Todavía estamos a tiempo de retomar el camino doctrinario que nos señala como método de elegir la conducción, la consulta democrática al elector, depositario último de la soberanía popular.

A los actuales compañeros conductores: reflexionen y recapaciten.

La verdadera unidad de acción y concepción del Peronismo depende hoy de ustedes.

Aunque deben tener en cuenta que cuando deje de depender de ustedes, va a pasar a depender de nosotros.

Hoy el Peronismo se encuentra en una encrucijada, no es la primera vez que nos pasa, y como en el pasado, no dudo que sabremos sortear los obstáculos todos juntos y mirando al futuro con esperanza.