• 3 marzo, 2021

Le creo más al jefe de policía que al gobernador

Feb 22, 2021

por LIVIO FERNÁNDEZ – La improvisada rueda de prensa del jefe de policía en Sáenz Peña, en el preciso momento que el gobernador presentaba el “Plan de Seguridad 2021” en la primera reunión del Consejo Provincial de Seguridad Pública” de este año, desnudó un mensaje contradictorio entre ambos funcionarios.

Capitanich salió a prometer más inversión en tecnología: cámaras de videovigilancia, centros de monitoreo, control de flota por GPS, denuncia digital; más capacitación profesional con diplomaturas y tecnicaturas para los trabajadores policiales; y la compra de 200 automotores, entre otras cosas, pero sin un plan real. Es decir sin evaluación de proyectos, sin montos a invertir, sin horizonte de proyectos y sin fuentes de financiamiento. Lo mismo de siempre.

La denuncia pública de Acuña es grave. La Policía está desequipada, faltan uniformes, no hay chalecos antibala suficientes y los pocos que hay están vencidos o a punto de vencerse; el parque automotor está en pésimas condiciones; los recursos humanos con salarios de pobreza y utilizados por necesidades políticas para frenar los piquetes en rutas y desbordes sociales, que se distraen de la seguridad en la población en general, sobretodo en Sáenz Peña, y ni hablar de Resistencia donde el policiamiento al servicio del gobierno es aún mayor.

Que lo habrá llevado a Acuña al sincericidio de exponer la cruda realidad de la Policía no se sabe. Pero sí se sabe que sus declaraciones fueron contundentes y lapidarias para con el gobierno de Capitanich y el anterior.

Y creo también que Acuña se quedó corto en algunos números que dio con relación al parque automotor policial, porque si es cierto que la Policía tiene más de 600 automotores, dicho por Capitanich a mediados del año pasado, y que en su mayoría tienen una vida útil estimada en 3 años, que en 2019 no se compraron patrulleros y en 2020 solo se compraron 45 camionetas, de acuerdo a los dichos de Acuña, la necesidad de reposición para este año no sería inferior a 350 automotores. Y también en cuanto al sueldo en blanco del agente de policía que actualmente es de $ 25.000 aproximadamente, porque percibe $ 12.200 en negro (33%).

Dos datos objetivos de la realidad para aportar. El primero, el Chaco asigna anualmente menos del 5% del presupuesto general de la provincia a la finalidad seguridad pública. La media nacional está cerca del 10%. Hay provincias que destinan entre el 12 y hasta el 14% del presupuesto en seguridad. Allí está gran parte de la explicación de tan precaria situación en los recursos humanos y materiales disponibles en un servicio esencial y muy demandado en los últimos tiempos por la comunidad chaqueña.

Y el segundo, los chaqueños estamos esperando todavía que el Gobernador explique que hizo en 2020 con los $ 132.770 millones de recursos propios e ingresados de la Nación por coparticipación federal y por transferencias no automáticas, con un crecimiento nominal y real, cercano al 40% con relación a los ingresos nominales de 2019, superando a la inflación que según el INDEC fue del 36,1%.

Una de dos: no hay recursos financieros suficientes, que no parece ser lo que ocurre, o no existe voluntad política para invertir en seguridad pública.

Las políticas públicas de seguridad siempre fueron un punto débil en los gobiernos de Capitanich, pero el tema es que la degradación institucional de la Policía pone en serio riesgo a la seguridad de todos los chaqueños.

*Cr. Livio Fernández
Secretario General
Policías Autoconvocados por un Salario Justo