• 8 marzo, 2021

Una mujer denunció que su vecino entró en su casa por la fuerza y la abusó sexualmente

Ago 31, 2020

Una mujer de 50 años denunció a su vecino por abuso sexual y violencia de género, luego de que el joven se metiera en su casa por la fuerza ayer domingo a la madrugada.

La denuncia fue hecha en la Comisaría Cuarta de Resistencia y consta que cuando ella descansaba en su domicilio, se despertó por la voz de un hombre que le solicitaba ingresar.

Al dirigirse a la ventana que da a la calle, cerca de las 4, vio que se trataba de su vecino, “a quien conoce como Gabriel Sosa y con quien anteriormente no había tenido contacto de ningún tipo”.

Luego de pedirle que se retirara o de lo contrario llamaría a la Policía, la mujer volvió a acostarse pero escuchó ruidos en su patio, por lo que fue a la cocina y vio al joven violentando las rejas.

Ante esta situación, la víctima volvió a su habitación para cambiarse su ropa de dormir pero fue interrumpida y tirada al suelo por este vecino que entró a su casa por la fuerza.

Según la denuncia, él la agarró de los brazos y ella opuso resistencia al forcejear y gritar que necesitaba ayuda. Debido a esto, “Sosa comenzó a propinarle golpes de puño en su rostro, la tomó del cuello hasta dejarla casi sin respiración para luego decirle: ‘Quedate quieta, no hagas ningún ruido porque voy, busco un caño y te mato’”.

En un intento para que no la agreda más, la mujer le propuso sacarse la ropa y que él haga lo mismo. Mientras que esto pasaba, intentó abrir su puerta para escapar de su propia casa pero su agresor “la empujó hacia la cama y sin consentimiento comenzó a penetrarla, exigiendo que la misma disfrutara del momento”.

Pese a que intentó resistirse, la víctima no logró liberarse del atacante que intentó besarla varias veces hasta que ella le pidió “que no ejerciera violencia ya que si quería estar con ella debía hacerlo con amor”, por lo que la mujer accedió a estar sexualmente con él por unas dos horas, lapso en el que “Sosa la confundía con distintas personas” y le dijo que “no se retiraría del lugar hasta no lograr que la denunciante tenga un orgasmo”.

Luego el agresor se fue a buscar bebidas y la denunciante fue hasta la casa de otro vecino para contarle lo que ocurría y que llame a la Policía.

La mujer volvió a su casa, “Sosa regresó con bebidas alcohólicas” y, al poco tiempo llegaron los policías que detuvieron al atacante.